El poema Insignia

En 2017 se celebrará el centenario del nacimiento de Gloria Fuertes, autora que "murió con la sensación de que no se le reconocía como poeta". Para reivindicar su obra y su legado, este año tanto el mundo editorial como diversas instituciones homenajearán su figura con múltiples actividades.
"Esperamos que el año 2017 sea el año de Gloria". Por ello nuestra biblioteca quiere iniciar la celebración de este centenario eligiendo como Poema Insignia, este de Gloria Fuertes:
 
Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
A los quince se murió mi madre, se fue cuando más falta me hacía.
Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores,
-no digo nombres-,
gracias a eso, pude sobrellevar
mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta,
-pero Dios y el botones saben que no lo soy-.
Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán algunas veces.

 

 

Que mejor manera de continuar con esta seccíón que felicitando a nuestro compañero Ramón Martínez, por ser uno de los galardonados en el Premio Horacio Quiroga 2016, organizado por la Sociedad Argentina de Escritores, con el siguiente poema:

 Ahora que la noche es una flor carnívora de sombra”

ALÍ CALDERÓN

MELODÍA EN LOS OJOS
Porque desprenden tus ojos esa melodía
de las hojas desterradas por el viento
y tu cuerpo es el fruto de un vientre sin tiempo,
cuyo eco hiere el nuevo día.
Porque llevan tus brazos el peso de una vida
que frágil acaricias con los dedos
y que arrojas al mar del desconsuelo
mientras bañas su llanto con la brisa.
Porque lejos de la costa no hay sonrisas,
flor carnívora de sombra, noche y duelo
que ahogas las horas con tu velo
de indolentes olas, suspiros y caricias.
¿Por qué desprenden tus ojos esa melodía
de las hojas desterradas por el viento?
Porque no hay corazón, sólo cemento
y un titular sin más: “Dos nuevos muertos este día”.
                                                        Ramón Martínez



EL POEMA INSIGNIA DE PRINCIPIOS DEL CURSO 2016-2017

Iniciamos en curso tristes, muy tristes; la comunidad educativa de nuestro centro ha perdido a un compañero; Jesús Palomo, Él que era puro nervio, quiso irse sin avisar; pero en nuestros corazones ha quedado para siempre. Por ello el Poema Insignia que inicia este curso es el elegido por sus amigos para despedirlo aquel día 13 de agosto.

TODA LA AÑORANZA DE MAÑANA

    (TOT LÉNYOR DE DEMÁ)
                                     
Ahora que estoy en cama enfermo,
me siento bastante contento..
-          Me levantaré mañana tal vez
y he aquí lo que me espera:
plazas que relucen de claridad,
y cercas con flores
bajo el sol
bajo la luna del anochecer;
y la muchacha que trae la leche,
que tiene una cabecita ligera
y lleva un pequeño delantal
con ribetes hechos con puntillas
y una risa fresca.

Y aún aquel rapaz que gritará el periódico
y sube a los tranvías
y se baja,
apresurado

Y el cartero
que se pasa y no me deja una misiva me angustia
porque desconozco el secreto
de las otras que lleva.

Y también el aeroplano
que hace que levante la cabeza
como si una voz me llamara desde la azotea
y las mujeres del barrio,
madrugadoras,
que cruzan con prisa en dirección al mercado
con sendos cestos amarillos
y regresan
que les rebosan de coles,
a veces de carne
y otras de rojas cerezas

Y luego el tendero,
que sacará la tostadora de café
y empezará a dar vueltas a la manivela,
y que grita a las muchachas
y les dice - ¿Nada más?
y las muchachas sonríen,
con una sonrisa clara,
que es el bálsamo que sale de la esfera a la que da vueltas
y toda la chiquillería del vecindario,
que armará tanto alboroto porque será jueves,
y no irá al colegio.
y los sensatos caballos,
y los soñolientos carreteros
bajo el toldo en punta,
que danza en el surco de la rodada.
Y el vino que tantos días no he bebido.
Y el pan
servido en la mesa,
y la rubia sopa,
humeante.
Y vosotros amigos
porque me visitaréis
y felices nos miraremos.
Es cierto que me espera todo eso,
si me levanto
mañana.
Si no puedo levantarme
nunca más,
he aquí lo que me espera:
-         Vosotros quedaréis
para ver lo bueno que es todo:
y la Vida
y la Muerte
                                      Joan Salvat  de Pappasseit
 

   

Retomamos esta página y para ello hemos elegido un poema de la poeta granadina Elena Martín Vivaldi  y que forme parte de esta página como POEMA INSIGNIA de nuestra Biblioteca

AMARILLO

¡Que se ha secado el limón
al viento frío de enero!
En la helada del vivir
se secó un ansia que tengo.

Y se le han puesto amarillas
las hojas a mi deseo;
en medio del jardín, yo
-¡qué amarillo! lo contemplo.

Amarillo verde era
cuando vino a mi aposento.
Se hizo mi amigo en un día
y una tarde de febrero.

Tenía impulsos de amor,
tenía rostro de tiempo
joven, que quería brillar
verde como el limonero.

Se me acercó silencioso,
-sus manos hechas anhelo-
con el cuerpo del color
verde-mar de los deseos.

Y yo...me fui tras de él
sin oir hora ni tiempos.
¡Los días que se me vino
junto a mí por el sendero!.

¡Las noches que se me entró
con sus dos ojos abiertos,
de la mano de la luna,
lleno de blancos secretos!

¡Ay, que se secó el limón,
al viento frío de enero!
en la helada del vivir
se hizo amarillo un deseo

Elena Martín Vivaldi.    El alma desvelada (1942-1953)
        
Tant mieux...

Te recordamos, Miguel Ángel. Gracias por recomendarme este gran poema.


Gloria al laboratorio de Canidia,
gloria al sapo y la araña y su veneno,
gloria al duro guijarro, gloria al cieno,
gloria al áspero errar, gloria a la Insidia,

gloria a la cucaracha que fastidia,
gloria al diente del can de rabia lleno,
gloria al parche vulgar que imita el trueno,
gloria al odio bestial, gloria a la envidia.

Gloria a las ictericias devorantes
que sufre el odiador; gloria a la escoria
que padece a la luz de los diamantes,

pues toda esa miseria transitoria
hace afirmar el paso a los Atlantes
cargados con el orbe de su gloria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario